10 de diciembre de 2009

Un hombre de 75 años se puede quedar tetrapléjico al caerse en un bus urbano de Ourense. Accidente pero que muy desafortunado...

Más incidencias nada agradables de comentar. Es noticia hoy en La Voz que un hombre de 75 años que en noviembre de este año viajaba en un bus urbano de Ourense se va a quedar tetrapléjico a causa de una caída dentro del vehículo de transporte público.

Delfín, que así se llama, se encuentra hospitalizado en A Coruña desde el pasado 25 de noviembre debido a las graves consecuencias de la caída que sufrió cuando viajaba en un bus urbano de la capital de As Burgas. El golpe que se llevó el afectado fue brutal y le causó una lesión medular de consecuencias tan irreversibles como una tetraplejia.

La Voz ilustra como pudo haber ocurrido el suceso:



Todo ocurrió a las diez y media de la mañana en pleno centro de la ciudad. Delfín había cogido como cada día el autobús que lo llevaba desde su domicilio hasta el pabellón deportivo municipal de Os Remedios, al que iba a nadar. Viajó sentado durante la mayor parte del trayecto, aunque cuando el vehículo se encontraba en la rúa do Progreso, cerca de la parada de la Alameda, Delfín se puso de pie con la intención de apearse.

Habría sido en ese momento, y debido a que una furgoneta se cruzó de imprevisto en la carretera, cuando el conductor del autobús efectuó un frenazo tan brusco que propició que el hombre, pese a ir agarrado a un asiento, cayese hacia atrás y se golpease la zona cervical contra la máquina de billetes.

En un primer momento el herido fue trasladado en ambulancia hasta el Complexo Hospitalario de Ourense, aunque tras hacerle una primera valoración, y ante la gravedad de las lesiones que
presentaba, los facultativos ordenaron poco después su traslado urgente a la unidad de lesionados medulares del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), en el que permanece desde entonces.

Ayer mismo, y tras varios días sedado, el afectado permanecía con ventilación asistida en la UCI del centro hospitalario, después de haberse sometido a una complicada operación. De hecho, la familia aún teme por su vida y se encuentra muy pendiente de la evolución de Delfín, quien hasta el momento del accidente hacía una vida perfectamente normal y realizaba diariamente numerosas actividades deportivas. Todo apunta a que ahora, si se confirman las previsiones, su día a día cambiará radicalmente.

Sus allegados confirman que Delfín era usuario habitual del transporte público ourensano y, por tanto, conocedor de los hábitos de precaución a tener en cuenta como pasajero en los autobuses.

La hija llama la atención de por qué no se difundió antes esta noticia en los medios. Además tiene claro sobre quién dirigir las culpas de tan desgraciado accidente.

"La culpa de todo ha sido de la empresa y del conductor del autobús, que dio un frenazo muy seco y causó la caída de mi padre. Ellos saben que no pueden hacer ese tipo de maniobras porque siempre va gente de pie en los autobuses".

Proseguirá con la toma de medidas legales, solicitando el atestado y reclamando daños y perjuicios a quien corresponda.

El Ayuntamiento y la empresa del transporte urbano orensano se desmarcan de alguna manera; estos útimos solo declaran que a los conductores se les pide "que efectúen una conducción serena porque transportan a mucha gente mayor, pero no se puede evitar que a veces alguien se caiga", cosa que ya harán por la cuenta que les trae...

Lo cierto es que una circunstancia muy poco afortunada, fruto de una situación muy común, como sabéis, en las calles de la ciudad: muchos posibles factores confluyen en que ocurran sucesos como estos, un "me da tiempo", un despiste o una leve falta de atención, un vehículo que se cruza o se mete delante de un bus de repente, o que gira sin señalizar...

Insistimos en que ninguno estamos libres de estar en uno u otro bando. Nadie está libre. Y no deja de ser "fortuito". Es muy complicado razonar estas cuestiones, de por qué le ocurre al que le ocurre, cómo se podría haber evitado esa conjunción de hechos... Muy complicado.

Sin duda, mucho más para la familia del afectado. Pero también para el conductr del autobús.

Del conductor de la furgoneta, en cambio, no hemos oído hablar...


Un detalle, para finalizar, y que no debemos dejar pasar:
Desde fuera, y analizando solamente de manera objetiva el gráfico que aporta La Voz de Galicia, parecería que después del susto el conductor del autobús arrancaría "creyendo que el semáforo se encontraba en verde, pero para inmediatamente al comprobar que estaba en rojo". ¿Debemos suponer que este fue el frenazo fatal? Ante la falta de claridad en la descripción de los hechos, esperaremos el desarrollo de los acontecimientos.

Desde el blog busurbano, como de todos los que habrán leído la noticia, ánimos para el accidentado y la familia, y también para el conductor del bus urbano de Orense.

Fuente y gráfico: La Voz de Galicia

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