23 de marzo de 2012

Una mujer de Mera viaja en el bus urbano con su perro en un trasportín, pero le niegan el paso en el metropolitano.

Rita Barbosa se llevó un disgusto enorme el pasado martes cuando le impidieron viajar de A Coruña a Mera en el bus metropolitano con su perro, un caniche mini de tan solo un kilo de peso. «Es que casi ni se ve», explicaba ayer esta oleirense. El caso es que tenía todo preparado para ir de excursión con su mascota: metida en un trasportín y amarrado con una correa «para que no se escape y solo pueda asomar la cabeza».

Su gran sorpresa fue que, después de esperar durante media hora delante del conductor, cuando se disponía a subir las escaleras le explicaron que la única opción era «o quedarme en tierra o que el perro fuera en la bodega». «¿Cómo iba a dejar el perro en el maletero? Solo tiene tres meses y se hubiera muerto. Imagínatelo con las curvas, de un lado para otro...», relata Rita Barbosa. Ante tal situación, se gastó 16,90 euros en un taxi que la llevase con su perro hasta Mera.

«Pero lo que más me sorprende es que sí pude pasar con el perro en los buses urbanos de A Coruña. Nadie me llamó la atención», explica. Pero la normativa es la normativa y según explican desde la compañía de buses tan solo los perros guías pueden subir al espacio reservado para pasajeros:

«Está prohibido llevar consigo cualquier animal, salvo que exista en el vehículo lugar destinado para su transporte. Se exceptúan de esta prohibición, siempre bajo su responsabilidad, a los invidentes acompañados de perros, especialmente adiestrados como lazarillos».

Desde la empresa reconocen que un perro de tan solo un kilo de peso y en un trasportín no supondría problema alguno, «pero no podemos arriesgarnos a que un cliente nos denuncie».

Después de recibir las explicaciones de los responsables de la compañía de autobuses, Rita Barbosa piensa si debería retirar la queja que presentó en Facua. «Es que lo que me pareció mal fue el trato recibido. Soy una persona mayor y podrían haberme advertido al ver que estuve esperando media hora para entrar en el bus», explicó Barbosa.

Lo cierto es que, atendiendo a la normativa, no nos consta que esté permitido tampoco la entrada de perros en el bus urbano de Coruña. De hecho, desde enero de 2012, en las puertas de entrada de los buses hay pegado un cartel que indica que los perros guías sí pueden acompañar a sus dueños, con lo que entendíamos de manera implícita -quizá erróeamente- que los demás perros no tienen permitida la entrada.
Es una observación sin entrar en otras consideraciones paralelas (si es adecuado o no, o si se debe permitir o no...).

Fuente: La Voz de Galicia 
Imágenes: La Voz y el Blog Busurbano

2 comentarios:

  1. Eu me atopei cun caso similar nun bus urbano da cidade, peso lembrar que era na liña 5 e subiu unha dona co can pequerrecho metido nun bolso (non era un transportin, máis ben unha cesta), a dona preguntoulle ao conductor se podía subir, o conductor lle dixo que por el non había problema pero se alguén dos pasaxeiros lle o impedía tería que baixarse.

    A dona entrou e ninguén protestou é máis o can nin se veia metido no cesto, a educación da dona penso que foi chave para que poidese viaxar pois primeiro preguntou ao chófer el logo sentouse ao carón doutra dona á que lle preguntou se lle molestaba que se sentase a sua beira pois levaba un cadelo no cesto, ao que a outra viaxeira convidouna a sentar ao seu carón sen problema é máis ata lle fixo agarimos ao cadelo.

    Penso que nestes casos se hai respecto hacia os demáis viaxeiros e se o animal vai nun habitáculo do que non poida saír, non debería haber problema para viaxar, salvo que a alguén lle moleste ben por problemas de alerxia, fobia, etc., nese caso debería abandonar o autobús ou colocarse nunha zona onde non causase molestía.

    Penso que no respecto entre ás persoas é donde se atopa o poder convivir sen problemas.

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  2. Estamos nesa onda, Anxo.:-)

    Mais sempre hai quen se acolle á letra da norma...

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Comentarios busurbanos...: